Penumbra

Penumbra.

La ciudad es un monstruo dormido
y unas sombras caminan por las calles
con sangre fría y corazón negro

un canto violeta emerge

¿Qué les pasa a las horas que se detienen
o son mis pasos veloces quemando el asfalto?

El ser ya conoce las respuestas
yacen bajo la piel de un cuerpo que envejece
que ya no dobla sus rodillas como antes
ni abre sus caderas como antes

un canto violeta llora desde mi pecho

Este mundo viene a tormarme de la mano
y con las manos hago gestos a otros mundos
Un rugir me arrastra, otro me lleva
tan agudos tan brillantes me queman

Comentarios

Amanda ha dicho que…
Muy bien descritas las sensaciones. Un alma de poeta, además de mujer, sabe percibir lo tenue, lo aculto y hasta lo desconocido.

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