2 meses


He imaginado mi fin muchas veces. Cómo se acabaría mi respiración, cómo dejaría de latir el infimo pedazo de corazón que aún sigue intacto. El estallido de mi interior, mi rostro abandonado por su alma. Y esta batalla me vuelve impotente, me queda tan sólo esa fina hebra de entusiasmo llamada esperanza, de la cual pende todo lo que conozco como existencia.

A mi vida he querido cambiarle el rumbo muchas veces, pero no he podido poh. Y ahora que un matasanos me dice que estoy peor que antes -cosa que me sorprende- y que lo peor está por venir, tan sólo emerge de mi un único deseo: morir tranquila y en silencio.

No haré lista de cosas que me faltan por hacer. No repasaré los lugares a los que no alcancé a viajar. No estoy segura de querer darle a alguien algún abrazo que debí dar antes. Tan sólo tengo miedo.... Y dos meses es muy poco tiempo.

Comentarios

elisa...lichazul ha dicho que…
yo tampoco hago listas de lo que hacer
prefiero el caos que produce lo espontáneo

aunque el miedo y las ansias son fermento adrenalínico que cansa

besitos de luz Eli
Manchados ha dicho que…
Elita, me voy mañana. Espero que a la vuelta esté más recuperada de mi falta de energía y podamos encontrarnos nuevamente en estos vuelos de letras por la red.

MUCHOS CARIÑOS!

P.D. Que te vaya óptimo en tu retiro.

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