La historia hacia atrás

Hoy terminaré el último taller de este año. 
Estoy cansada, se me nota en la cara. Y olvidé tomarme las vitaminas en la mañana... Tengo un germinado de trigo, que funcionó en un cincuenta por ciento. Las microhojas están en el balcón lanzando fuera de la tiera sus primeras hojas. Arranqué un ciboullette que lleva más de un año resistiendo. La caléndula está que sale, y hay unos almácigos que sobreviven también a este balcón de centro de la ciudad. La bicicleta se empolva y también los pies cuando me asomo a ver si todavía está la virgen en la punta del cerro.
La casa está ordenada, menos mal la mesa lo está para comer. El taller está revuelto. Los libros de la Carmen Berenguer están en producción... y me hice un árbol de navidad con libros cartoneros.
No sé si me gusta tanto la navidad o si acaso creo en ella. Pero sí creo que creo que el hombre es un ser espiritual viviendo una vida humana, y que a veces nos juntamos atraídos por eso que vemos en los otros para crear algo nuevo.
Creo en la poesía, creo en algunos sueños que todavía tengo. Creo en ti y en mí, y en mi familia en Quilicura, y en la familia que he ido armando con los años. Los años a veces pesan.

Comentarios

queli ha dicho que…
yo también creo en ti, a veces estoy tan cansada y decepcionada que comprendo esa falta de expectativas que me rodea, no esperar que algo cambie, no esperar que algo nuevo crezca, no creer en el amor después del amor... qué es ser positivo, qué es tener esperanzas, acaso celebrar navidad no es eso, creer en los hombres, creer en la inmensidad que hay en lo pequeño...

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