Y no importa que el viento olvide mi nombre

Hice una recolección de cosas:
de nuestra muerte indigna
de los poemas mudos
y tu presencia que me cubre 
como la ausencia del papel picado
en una fiesta.

Lo puse todo en una bolsa negra 
brillante
de zapatos comprados en el paseo Estado
para cuando vengas 
por última vez
a visitar o penar por lo que fuiste.

La realidad como un puzzle
y la mañana, una eternidad
para salir
y caminar bajo un sol
que está solo 

Las nubes pasan
nadie deja papeles en el marco de la puerta.

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