La Renacida

La Renacida saborea
el perfume de su sangre
y el deseo le aflora de los ojos

Antes, el grito 
atorado en el útero
el dolor que dejó de doler
cuando la piel es ciega

Usted no sabe lo que tiene en sus manos:
una mujer en blanco
con la cual hacer origamis

Un descubrimiento
es el alzamiento del
toque de queda de su cuerpo
que está a punto de un orgasmo.

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