Me senté frente a la Pantalla | Gloria

"El personaje interpretado por la maravilla de actriz Paulina Garcia, parte  timidamente en una fiesta, para después a lo largo de la película robarse la pantalla y tenerte comiendo de su mano."

Gloria

Director: Sebastián Lelio
Guión: Sebastián Lelio, Gonzalo Maza
Actores: Paulina García, Sergio Hernández, Diego Fontecilla
110 min



******* intro a la columna *******

El cine. Qué gran placer. Diría que veo MUCHAS películas. Es como si el tiempo se volviera elástico y dentro de la vorágine de cosas que hago siempre tengo tiempo para ver películas. Al igual que varios de mi generación, me crié con la Radio Pudahuel, porque mi madre acompañaba sus mañanas con la radio. Tengo un conocimiento infinito de canciones viejas que afloran de vez en cuando porque me crié escuchando música en castellano. Pero de ahí salté al descubrimiento que me cambió para siempre: Magnetoscopio Musical dónde fue la primera vez que vi y escuché a Queen.

El cine en los ochenta era prohibitivo, al menos en mi barrio. Era todo un evento ir al cine, y había que escoger bien. Veíamos películas con doblaje en la tele abierta, pero no traducían las canciones y te quedabas en suspenso por lo no dicho. Es el caso de la Novicia Rebelde.

En la época de la educación media, yo era de esas personas que no retenía ninguna información además de la historia principal. No podía recordar detalles. Mis amigos salían de la sala repitiendo melodías o pequeñas escenas de las que yo jamás me percaté. Pero algo sucedió luego. Me volví "pro" y pude ser conciente de las 50 cosas o más que ocurren al mismo tiempo (la pantalla, la música, el sorround detrás tuyo, el círculo en la esquina, la conversación del que se sentó al lado, los diálogos, la música, etc.). Odié entonces las palomitas de los cines más comerciales y amé las salas de butacas incómodas como El Biógrafo y El Normandie. Fui a cines que ya no existen como el Lido o el Tobalaba. En mi casa en vez de una tele, tengo un proyector.

Algunos mitos del cine son por ejemplo que la mejor forma de salir con alguien que no conoces mucho, es ir a ver una película. Aunque si vas con alguien que no te agrada, puede volverse interminable, para mí ir al cine con otra persona es una forma de compartir. O sea, inviertes tiempo en coordinación de horarios, gustos, lugares, y tratas de llegar a un consenso. Ese exponerse a la experiencia del cine te puede dar excusas para conversar, para saber cómo el otro se enfrenta a esa experiencia audiovisual, teniéndote al lado.

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Esta semana fuimos al cine, y escogimos Gloria, de Sebastian Lelio. Era un dia perfecto porque casi todo el universo masculino estaba concentrado en un partido de la Selección. El taxista cuestionaba mi interés de ir al cine y perderme el partido, mientras dejaba de prestar atención a las maniobras propias de un taxista, para contarme sobre su mala suerte con las mujeres y hacerme bajar del auto y correr para alcanzar a llegar a la función. El tráfico era horrible.

Gloria. Sólo había escuchado comentarios de que HABÍA que ir a verla. No investigué nada, porque generalmente lo hago después, quizás con el ánimo de no hacerme expectativas y no terminar aburriéndome (como me pasó con La Jubilada).

La película comenzó bien para mi fortunal. Habiendo sido criada por una madre fanática de la radio Pudahuel, me sabía los clásicos de radio que usaron en la película. 

La historia es parte del universo colectivo: alguien que busca escapar de la soledad, pero a sus 60 años. El personaje interpretado por la maravilla de actriz Paulina Garcia, parte  timidamente bailando en una fiesta, para después a lo largo de la película robarse la pantalla y tenerte comiendo de su mano. Y vamos, ésta es la historia de una mujer chilena de la nueva era. La mujer separada, que busca pareja, que trabaja, que tiene hijos y que además quiere tener una vida plena (sexo incluido). La película es acerca del proceso de  empoderamiento. Ella conquista y termina teniéndote de su lado, riéndote de las metidas de pata y reconociendo al estereotipo de hombre chileno: lleno de trancas y miedos. 

Gloria sabe cuales son sus necesidades, y se da permiso para aventurarse. No busca príncipes azules sino hombres que se las jueguen, que se quieran escapar con ella para ir a bailar a Cuba. Gloria se produce. No está llorando frente a la pantalla comiéndose una caja de bombones. Ella va hacia lo que quiere: sus hijos, sus fiestas, sus hombres. Algunas veces encuentra a un buen bailarín, otras veces una buena revolcada, pero no necesariamente el compañero que anda buscando. Al final, y cuando ya todo parece perdido, termina encontrando lo que de una u otra forma alguien que viene de vuelta debiera encontrar: La Gloria, al ritmo de Umberto Tozzi.

Gloria es el viaje de la heroína, con una gran actuación de Paulina García (ganadora de un Oso de Plata en Berlín). 



Más info en imdb.

Comentarios

Amanda Espejo ha dicho que…
Coincido con tu comentario. Yo fui a verla con mi hija Alejandrina, y me gustó mucho, además de la actuación, el perfil del personaje. Una mujer que se las trae, y segura de lo que quiere, sin perder por ello su norte.
Cuando acabó la película nos dieron ganas de salir de la sala bailando como Gloria.

La música...qué de recuerdos!