Perséfone

Ahí está el cuerpo.
Yace sobre la cama conectado a los artefactos muertos:
al contador de latidos,
a la máquina de oxígeno.

Los amigos vibran
y aman
y vibran
y aman.

El universo
-aunque todo ya esté como esté-
sigue girando en contra de
las manecillas de cualquier reloj
que suena por la mañana
quitándonos el sueño.

Ya no importa el cuerpo
ni sus huecos
ni la sangre
ni sus heridas.

No importa el dolor
ni las crisis que el mundo invente
para hacer que ande la plata...

Ya sé que no temes
a nada
pero yo tengo miedo

tengo m i e d o

¿cómo hacer para abrir las puertas
que cerramos con llaves adentro?

No importa
No
el cuerpo
ni el mundo

ese que se desmorona de sólo verlo.

Comentarios

elisa...lichazul ha dicho que…
polvo al final de todo y volvemos al comienzo...energía cósmica pulsante y errante

besitos de luz:=)***
Manchados ha dicho que…
Esa forma tuya tan especial de obsrvar la vida y todo cuabto ucurre... suele conmoverme.
Tal como aquí, ahora.

Es eso....¿cómo hacemos?