La historia es más o menos así


"Y así como el Pato Fernandez, mi antiguo equipo y yo, habíamos pasado muchas veces por cosas similares. Habíamos viajado juntos a lecturas, nos daban espacios en cafés gays del barrio brasil, incluso en la Estación Mapocho o la Biblioteca de Santiago. No era tan malo después de todo."


Hace poco tiempo, digamos por ahí por Septiembre, le dije a mi antiguo marido que dejaría de trabajar en la revista El Puñal. Era un proyecto que no quería dejar, que venía manteniendo desde el 2005,. Yo lo había creado con todo mi amor, mis noches, mis días, a puro pulso. No quería dejarlo aun después de la separación, cuando me dediqué a "lareconstrucción" personal y dejé el trabajo de editora botado. Él se tuvo que hacer cargo, como buen magister en literatura latinoamericana que es. Y lo hizo bien. Luego vino lamañana donde supe que lo dejaba ir, sin arrepentimientos.

Entonces pensé en inventar algo nuevo, y la idea la dejé suspendida en mi agenda para volver a ella después con más claridad. Entonces avivé todos los sentidos para dar con el nombre de este nuevo proyecto. Pensé que una vez teniendo nombre, podía instaurar las fundaciones. Yo ya estaba volviendo a escribir, y escribía en un blog que tengo, a manera de ejercicio literario. Siempre puedes volver y cambiar y pulir... es el trabajo propio de laedición. La idea era mantener el trote.

En mi proyecto imaginé la existencia de varias personas con las que he trabajado en el pasado, en otras revistas o lecturas. Por mi lado, me podía hacer cargo de ladiagramación que siempre he hecho. 
Quisiera que esta vez fuera *algo sencillo* (que también se aplicaría a lo literario), así que en mi cabeza rondan los folletines como la lira popular o las hojas de roneo impresas al estencil. Un formato bien básico pero con textos buenos de gente conocida.

Entonces fue que volví a verlo. Cosa interesante. La última vez que lo vi fue en Mayo, y eso estaba bien lejos. Y yo me preguntaba si acaso realmente él llegaría con tu bicicleta a mi casa esta vez. Pero, en fin. Igualmente pienso que no hay nada más valioso y creativo, como cuando la gente se conoce. Es como lo desconocido frente a lo desconocido a partir de lo conocido que vemos.

Me dio gusto encontrar su biblioteca llena de Cortázar -que es mi ídolo de todos los tiempos junto con Saramago y Rubem Fonseca-. Eso de descubrir los programas de radio de las 8am, los libros, los chapatis...
Pensé en conseguir el libro de Patricio Fernández, que me recomendó. He leido sus columnas, e imaginé algo entretenido. "La calle me distrajo", además es un nombre que me dice mucho en lo personal. Es que la ciudad con sus recovecos pueden mostrarle lo bello y también lo brutal de ella misma.

Estaba buscando reseñas de La calle me distrajo, cuando me encontré con una editorial muy muy vieja del The Clinic, escrita por el Pato Fernández. Se llama "La historia es más o menos así", y fue escrita con toda la emoción  después de la muerte de uno de sus colaboradores. Yo lo comparé con una columna que escribió Warnken meses después que murió su hijo.

En ella hablaba sobre los inicios del The Clinic. Sobre los problemas, los encuentros verpertinos y largas jornadas de trabajo. Sobre las amenazas, sobre los éxitos  e incluso los puñetazos recibidos. Los locos o paranoicos que iban y venían con sus teorías de conspiración. Quienes se habían ido, quienes venían llegando... Mientras leía, empecé a sentir como si me sacaran un tapón de la cabeza, y muchos recuerdos vinieron y a la vez muchas ideas. 

Y así como el Pato Fernandez, mi antiguo equipo y yo, habíamos pasado muchas veces por cosas similares. Habíamos viajado juntos a lecturas, nos daban espacios en cafés gays del barrio brasil, incluso en la Estación Mapocho o la Biblioteca de Santiago. No era tan malo después de todo.

Tomé el link de la editorial y copié a todo mi antiguo equipo -antiguo marido incluido , como una especie de "Compañeros de armas, les recuerdo". Y presa de un entusiasmo que hace tiempo no sentía, escribí también a unos amigos de Quilicura que me han ayudado en la impresión de varios números de mi antigua revista, y que han estado apoyándome desde que me conocieron. Tenía que verlos ese mismo día!

Junto con todo ésto, en otra linea de la historia, me había contactado un amigo que hace actualmente una revista en la ciudad empresarial, llamada CEBRA. Había pasado largo tiempo desde la última vez que habíamos hablado. Había sido muy etéreo y al final todo quedó en nada. Pero esta vez sonaba distinto y claro! venía de tener un hijo, llamado Rayo. Es como si los hombres se transformaran luego de ser padres. Fui a juntarme con él y Teresa, su editora, antigua miembro de El Puñal. Venían saliendo de una reunión con abogados para formar una corporación que llamaron A paso de Cebra. Este puede ser el inicio de una nueva relación literaria.

Después de la reunión nos fuimos Teresa y yo con dirección a Quilicura, donde estos otros amigos me esperaban. Estuvo buenísimo. Ella, Amanda, estaba encuadernando unos libros que son un proyecto de *Editorial cartonera*, que hacen con una chica buena para dibujar. Te mueres! Hicieron algo tan pero tan bonito que quedamos locas con lo lindo que es. Hicieron una edición *cartonera* de El Principito y con las ilustraciones hechos por esta Zara Badhí, antigua colaboradora de la revista La Mancha. Todo hecho a mano, A mano! 

Cada libro es único, cada portada es única. Hicieron un blog para publicitar y lanzar otros proyectos en el futuro, cartoneros también. La gracia de ser cartonero es que son baratos.

La sesión fue un aluvión de ideas, ideas para el folletín que pienso hacer, ideas de colaboración, ideas, ideas, ideas... Y ahora tengo una reseña lista, tengo una entrevista que hacer para La Cebra, tengo también un nombre tentativo para mi nuevo proyecto, y quizás alguna colaboración suya, que escribe tan bonito.  *fin*

Comentarios

Amanda ha dicho que…
Hay de todo en tu escrito, Eli, y en partes me da penita, pero como lo que domina es un sano optimismo, estoy contigo.

Gracias por la mención (con la generosidad de siempre), usted sabe que: "la casa es chica pero el corazón grande".

Sin duda continuaremos la historia por el camino adecuado, y ten por seguro que...nosotros NO "te dejamos ir".

Entradas populares