La información es un paciente en coma por negligencia

"Con los resultados de los exámenes, el médico diagnosticó problemas a la tiroides y recetó medicamentos para ello. Pero mi abuelo no se sintió mejor. Incluso empeoró y comenzó con dolores en el tórax cada vez peores."


El pasado fin de semana sufrimos con mi familia la perdida de un ser querido y también su recuperación. 
¿Qué cómo es eso? Mi abuelo ingresó con mi madre a la urgencia del hospital San José dónde lo derivaron luego de 4 horas desde el SAPU de Quilicura. 
Ingresó a la urgencia con un cuadro de obstrucción respiratoria y sin una atención adecuada, alguien del Sapu indicó a mi madre que era cáncer al pulmón.
Un vez en el hospital San José, y acompañado de un sólo familiar, mi abuelo ingresó a la atención de urgencia, dejando al resto de la familia en la sala de espera. Fueron largas horas sin información. Dos de la mañana, 4, 6, 8... Cuando mi madre por fin tuvo noticias le dijeron que a su padre sólo le quedaban 2 hrs de vida, por lo que aconsejaron reunir a los hermanos y prepararse para la muerte.
Cuando llegué a casa de mi mamá, estaba en el living llorando desconsoladamente, y nadie podía hacer que reaccionara. 
Mi abuelo había comenzado a sentirse mal varios días antes. Había estado varias semanas con dolor físico, no se podía mover, y se cansanba. Ahora se sumaba obstrucción respiratoria y dolor de espalda. Recurrió al consultorio para su atención y le pidieron unos exámenes. Un par de semanas después le diagnosticaron Hipotiroidismo y le dieron medicamentos. Pero no se sintió mejor.
Decidió ir a un centro médico particular y el doctor que lo atendió pidió una radiografía de torax. Cuando la vio dijo "vaya usted inmediatamente al Sapu para que lo deriven al Hospital Salvador". Era grave.
En el servicio de urgencia comenzó todo el calvario.
La mañana del sábado mi madre pudo dormir un poco, buscamos incluso a unos familiares que no estaban ubicables por teléfono para darles las malas noticias. A mediodía indicaron telefónicamente que teníamos que estar en el hospital entre 4.30 de la tarde a 5.30.
Cuando fuimos a la ventanilla de informaciones nos dijeron que las horas de visitas eran de las 12 a las 1 de la tarde y que no podíamos entrar.
Fue terrible, quien respondía por esa mala información, no había tampoco un registro con el estado actual de mi abuelo. Le rogamos a varios de los que atendían que por favor preguntaran si podíamos entrar pero las enfermeras mandaban a decir que nadie podía entrar. "Ellas son las que mandan" dijo una persona. Después de rogar y rogar le hablé a una señorita y le expliqué que nos habían dicho que mi abuelo iba a morir de cáncer y que estábamos todos muy mal. Por favor que nos ayude y ella nos pidió esperar al cambio de turno a las 6 de la tarde. 
Estábamos desde las 3.30 en el hospital, y no nos podíamos ir sin saber qué había pasado.
Recién a las 7 de la tarde, logramos que mi mamá pudiera entrar pero mi abuelo no estaba en su cama. Le estaban haciendo exámenes. Una hr después nos llamaron otra vez, y estaba vez mi madre entró. Yo no sabía bien qué esperar. Pero creía que mi madre saldría mal, viendo a su padre en sus últimos momentos. Por eso le pedí que fuera ella, quien todos los sábados visita a sus padres en su casa, para que se quedara en paz y supiera de fuente fidedigna el estado de salud de su papá.
Varios minutos después mi mamá salió y nos dijo "Mi papi está bien, está bien". Y abrazó a uno de sus hermanos y nos abrazamos todos y lloramos mientras nos decía que lo había visto y hablado con él.
Mi madre dijo que llegó a la sala y le había dicho mi abuelo "Y qué haces acá tú, gordita". "Hoy es sábado pues, te vengo a ver como siempre"... así que enfermo que se ríe está mejor, digo yo. 
El asunto era así, y lo confirmaron recién ayer domingo en la tarde: mi abuelo tenía un enfisema pulmonar. Le habían extraído 1 litro de líquido de sus pulmones, que estaba causando presión en el corazón y en la traquea, por eso le dolía el pecho y no podía respirar. Por eso el agotamiento de los días anteriores.
Nunca tuvo cáncer pulmonar. Mi abuelo no murió. Ahora pasó de cuidados intensivos a una sala normal donde los parientes pueden visitarlo en un horario más extenso.
Dijo mi abuelo que no tenía ningún reclamo que hacer. Que la atención había sido una maravilla. Ciertamente el enfermo de gravedad en este caso es la información, que yace en coma por negligencia.

Comentarios

Carlos de la Parra ha dicho que…
Auténtico relato de horror de la vida real.
Calafate Cartonera ha dicho que…
Oh, Eli! Tremendo susto...no queda otra que conformarse con su diagnóstico justo, mira que de reclamos...NADA SE SACA.

¡Celebremos la nueva vida!

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