Voyerista


Me gusta mirar. Antes me daba miedo, pero ahora ya no me pesa.

Disfruto mirar a los que fueron mis amantes, sin que lo sepan, pero prometo que ha sido mera casualidad. Los veo pasar, moverse. Incluso les veo seguir el juego con otras. Reconozco las claves, las miraditas rápidas.

Puedo mirar sólo como un acto educativo, por ejemplo, cuando le veo el trasero al profesor de baile. Lo hace muy bien a propósito. Pura admiración. Sin embargo no puedo dejar de tener compasión por otros pantalones que sufren de graves  deficiencias. El interés estratégico del mirar puedo verificarlo con el hecho de mirar a otras mujeres... Pero es simplemente  porque soy competitiva.

Mirar es un arte cuando puedes lograr no ser descubierto y mirar desde la azotea de las situaciones.

Sin embargo me he descubierto en el vicio. He buscado en Internet por si alguien subió fotos tuyas. Me metí a Facebook a mirar fotos que tus amigos tienen de ti, porque tú nunca me dejaste agregarte. Y esta noche me di cuenta que iba demasiado lejos cuando no logré reconocerte en fotos o mejor dicho, lo que vi, no representaba tu mejor momento.

Es hora de salir de la sombra. Dejar quizás que los otros me vean desnuda.

Comentarios

Amanda ha dicho que…
Bueno! Asiento y comparto esa pizca de voyerismo.

El final, un bello toque de poesía.

Entradas populares