Ola polar




"Como las banderas en la luna, después de nueve meses, son las pequeñas banderas que voy colocando en los espacios ignorados que me hacen dueña de esta casa temporal."




La ciudad se vuelve fría bajo la onda polar. Los edificios proyectan la luz glacial en todas direcciones y también duplican el efecto.
Calle Merced burbujea de actividad. Las cortinas metálicas se enrollan, las sillas salen a la calle. El horno sigue tibio aún.
¿Pueden las cosas ser tangibles y temporales al mismo tiempo? ¿Si dejo de buscar, aparecerá lo que estoy buscando? 
He colocado una pantalla sobre la lámpara que estaba desnuda. He puesto los libros en una repisa. Usé scotch para pegar un pedazo de tela sobre la puerta, para que la luz del pasillo no me despierte con su repentino fulgor. 
Como las banderas en la luna, después de nueve meses, son las pequeñas banderas que voy colocando en los espacios ignorados que me hacen dueña de esta casa temporal.
Apenas una pisada dentro de la ferretería, cerca de las pequeñas estufas de camping.

-Buenos días Señorita -dice el encargado con el trato que el primer cliente se merece.

-Buen día ¿Cómo está? -digo sin esperar respuesta- ¿Tiene de esas cintas adhesivas que pegan por los dos lados?
-mmm -dijo mientras revisaba el stock mental- Eso me llega la próxima semana.
-Ah, ya. -es la respuesta cliché de algo que jamás vendrá-...¿Y por casualidad vende velcro? -dije inventando una solución alternativa a mi necesidad-.
-... No, amorosa -subrayó con el tono y la mirada que me hicieron arrepentirme de mi pregunta.  *fin*

Comentarios

Amanda ha dicho que…
Me encantó "tu cotidiano" Eli. En general, textos que salen de las clasificaciones usuales me dan una impresíon de ciertos (aunque no lo sean), de sencillez sin protocolos y, precisamente por ello, me gusta leerlos.

Abrazo amiga.