La Transgresión

Bajo tu piel tibia y tu boca huracanada
yace Roma.
Aquella Roma que no existe
que creí azotada
por las pasiones de la Tierra.
Sus ruinas se levantan
con tus conjuros
tu lengua desconocida
como una daga
mientras los ojos de tus manos
fijos en este cuerpo siniestrado
me acarician
imaginando un rostro nuevo
que acabe de una vez
con este sueño
Roma yace bajo el concreto
de esta ciudad tomada
por otros que como yo
hacen mil preguntas
Habita en la piel ajena
que no dejará de ser jamás
un abismo
abismo que llama a la muerte
La promesa de la carne que resiste
al desastre
mientras la sangre la envuelve
de magnetismo
vibración y sonido
El deseo muere en el silencio
crisol de todos los sonidos
que dejamos
que expulsamos
fuera de nosotros
¿Cómo se vuelve a ser ciego?
o sordo
o ignorante
¿Que hago deseándote todo el tiempo?
No hay lugar como Roma,
no hay lugar como Roma.
Ilustración: "Salto mortal", Alfred Kubin. Pluma y tinta sobre papel. 30,2 x 22,7 cm.1902. Colección privada, Viena.
Comentarios
y las agujas roma para que no nos hieran
ayudan a cerrar los sacos de recuerdos que se acumulan en la memoria...
un abracito de sol
muakis
Esta Roma que te coge...
Un beso...
Australes saludos (pero no por ello fríos)